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LOS AVANCES DEL HOMBRE EN LA HISTORIA.
¿Y por qué? Es que no debe olvidarse nunca la evolución humana en general. "En el
breve período de diez mil años, se ha dicho, las entidades sociales o políticas
creadas por los hombres han crecido de la pequeña tribu familiar, de la primitiva
cultura neolítica a los vastos reinos y repúblicas de los tiempos actuales. La coacción
y la servidumbre han cedido el lugar a las ideas de libertad asociada y la soberanía
que antaño estuvo concentrada en un rey y dios autocrático, háse difundido ampliamente
por toda la colectividad". El tipo más alto de vida hace centenares de años, hoy
parece de una crueldad increíble. En la antigüedad, las grandes comunidades eran
de obediencia a un monarca; la comunidad libre mayor, era apenas la ciudad-Estado.
La Historia se forjaba, hasta hace pocos siglos, en pocos países o fragmentos de
continentes; el resto del mundo era lo ignorado, lo desconocido, lo legendario o
lo bárbaro. La imprenta, el ferrocarril, el telégrafo, el avión, la fábrica, el
dinero van vinculando o solidarizando al mundo. El camino es largo y penoso, trágico
y cansado pero el avance es evidente.
Se ha llegado a emplear, a propósito, el argumento del reloj. Dentro de las doce
horas que marca un reloj, englobemos — se dice — toda la historia del mundo desde
hace 240.000 años. Cada hora significará 20.000 años; cada minuto 333 1/3 años.
La época actual marca las 12. Durante 11 horas y 1/2 nada fue registrado; el hombre
recién vivía. A 20 minutos para las doce aparecen los primeros vestigios de Egipto
y Babilonia. La literatura y la filosofía griegas tienen 7 minutos de vejez. A un
minuto
para las 12 apareció Lord Bacon; y medio minuto después la máquina de vapor. El
progreso, primero imperceptible, vuélvese luego lento y, enseguida, raudo. Aprendiendo
y mejorando durante largas centurias sin conciencia, el hombre hace de su mejora
un ideal sólo desde el siglo XIX. A un minuto antes de las 12, viene a desear el
progreso y, más recientemente, a convencerse de que puede progresar voluntariamente,
y de que ha progresado.
Y por eso ha dicho Verhaeren en un poema admirable que cierta vez Eva, ya convertida
en madre del género humano, encontró la puerta del Paraíso abierta y al ángel benévolo;
pero que la visión de la obra humana en el porvenir, mediante el duro trabajo de
sus hijos, la hizo quedarse fuera, ahora voluntariamente.
Verdad es que el progreso existe sobre todo como dominio sobre la naturaleza, como
confort. Después de los griegos y del cristianismo las grandes normas culturales
y morales quedaron fijas; pero en los últimos tiempos la difusión del socialismo
señala también la divulgación de nuevos progresos en esa esfera.
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