ANARQUISMO.

 

 

 

 

La máxima expresión del progreso de "suicidio" de Prada fue su tránsito hacia el anarquismo. Nótese que esa transición no se operó hacia el socialismo. Y no es que este fuese ignorado ya que vivían entonces leaders de relieve mundial como Jaurés, Bebel, Liebknecht, Pablo Iglesias; y contra la guerra europea reaccionaron dentro de las distintas tendencias socialistas no sólo el bolchevismo naciente, sino aun el laborismo.

 

Examinando el origen de los grandes representativos del anarquismo, se ha hallado en ellos un origen artesano o agrícola o aristócrata. Rousseau representa el anarquismo artesano; en Prudhon hay una ascendencia mental   agrícola;   Tolstoy   proviene de un ambiente mundano y aristocrático. Pero cualquiera que sea su origen,   el   anarquismo es siempre,   dice Eduard Berth en su libro "Les derniers aspects du socialisme", una protesta contra la civilización capitalista, de carácter puramente negativo que nace de las clases extracapitalistas a quienes el capitalismo viene a transformar en sus hábitos, sus sentimientos y su vida. El Socialismo, en cambio, así como el sindicalismo, es heredero directo del capitalismo, admira en él su poder de creación aunque quiere transformarlo.

 

En efecto, mientras el socialismo nace del hombre en colectividad, el anarquismo nace del individuo a solas. El anarquismo, sobre todo, critica y sueña; le faltan medios procesales y políticos. Mucha gente de tipo o de sensibilidad burguesas es anarquista sin saberlo, en cuanto reniega del Estado, del gobierno, de la ley, del deber colectivo.

 

Plejanov también ha afirmado en su libro "Anarquismo y socialismo" que los anarquistas no son sino burgueses decadentes. Comentando esta afirmación Berth se pregunta "¿Qué cosa es un decadente?". Y responde: "El individuo aislándose en el juicio: tal es el signo que caracteriza al decadente. Y este juicio puede ser de lo más variado, espiritualista o materialista; el egocentrismo puede proclamar el arte por el arte, como puede tener una tendencia más sutil y moral, el humanitarismo; puede ser epicúreo o estoico, cristiano o pagano, invocar la Conciencia, la Ciencia, la Libertad o la Belleza; es siempre en último análisis la negación de la idea social".

 

La aplicación de todos estos datos al caso de Prada conduce a reflexiones muy significativas.